Hoy en día, los audífonos se han convertido en uno de los accesorios más populares, especialmente entre los adolescentes, quienes los utilizan para escuchar música, hacer ejercicio o incluso mientras se estudia o trabaja. Con su acceso fácil y su capacidad para ofrecer experiencias sonoras personalizadas, los audífonos se han integrado completamente en nuestra vida diaria. Sin embargo, aunque su uso tiene ventajas, también presenta riesgos para la salud auditiva y física que a menudo no se perciben hasta que es demasiado tarde.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta que la exposición al ruido superior a los 85 decibelios (dB) durante más de 8 horas al día puede causar daños irreparables en nuestra audición. Sin embargo, algo que muchos no saben es que a medida que aumenta el volumen, el tiempo de exposición seguro disminuye. Por ejemplo, los dispositivos de audio como los auriculares pueden llegar a alcanzar un volumen máximo de hasta 136 dB, lo que aumenta considerablemente el riesgo de daño auditivo. Si escuchas música a un volumen muy alto durante más de una hora al día, puedes estar poniendo en peligro tu audición a largo plazo.
El uso de audífonos a volúmenes altos no solo afecta nuestra audición, sino que también puede incrementar el riesgo de sufrir accidentes. Caminar o andar en bicicleta con audífonos a alto volumen reduce nuestra capacidad para percibir los sonidos de advertencia que provienen del entorno, como el tráfico, las sirenas de ambulancias o los gritos de alerta de otras personas. Este factor aumenta el riesgo de lesiones graves e incluso de muerte, ya que no somos capaces de detectar los peligros de nuestro alrededor mientras estamos distraídos con la música.
Aunque la pérdida auditiva relacionada con la edad no se puede prevenir, la pérdida auditiva causada por la exposición al ruido es completamente evitable. Aquí hay algunas reglas simples que puedes seguir para cuidar tu salud auditiva mientras disfrutas de tus contenidos favoritos:
Si te encuentras en ambientes ruidosos, como conciertos o áreas industriales, asegúrate de usar protectores auditivos. El ruido puede ser dañino incluso si estás en casa o en la escuela.
Cuando escuches música con audífonos, no excedas el 60% del volumen máximo de tu dispositivo y limita su uso a 60 minutos al día. Esta regla ayuda a prevenir el daño auditivo por exposición prolongada.
Si vas a un concierto o evento con música a alto volumen, no olvides descansar tus oídos de vez en cuando. Esto reducirá el riesgo de fatiga auditiva y otros problemas asociados con la exposición a ruidos fuertes. Es importante que reconozcas qué sonidos son peligrosos para tu audición. Los ruidos se consideran dañinos cuando superan los 85 dB.
Para que te hagas una idea de la intensidad de estos sonidos, aquí tienes algunos ejemplos comunes:
Uno de los tipos más comunes de pérdida auditiva relacionada con el ruido es la hipoacusia neurosensorial, que se produce cuando los sonidos fuertes dañan las células del oído interno. Para evitar esta condición, es importante usar protectores auditivos si estás expuesto a ruidos fuertes en tu trabajo o en actividades recreativas, como conciertos, caza o música a volúmenes elevados.
Además, la OMS advierte que casi el 50% de los jóvenes de entre 12 y 35 años corren el riesgo de perder la audición debido a la exposición excesiva y prolongada a ruidos fuertes, especialmente a la música que escuchan en sus dispositivos móviles. Asegúrate de controlar el volumen de tus auriculares para proteger tu oído a largo plazo.
Aquí te dejamos otros consejos prácticos para cuidar tu salud auditiva:
El agua atrapada en los oídos puede generar infecciones. Un secado correcto reduce el riesgo de otitis.
Los bastoncillos pueden dañar el tímpano y causar heridas o infecciones. Es mejor usar agua y jabón para limpiarlos externamente.
La alimentación influye en tu salud auditiva. Consumir alimentos ricos en Omega 3 (pescado), vitaminas del grupo B (legumbres), vitamina E (frutos secos) y vitaminas A y C (frutas y verduras) puede contribuir positivamente a mantener tus oídos saludables.
El tabaco y el alcohol son perjudiciales para la audición. En cambio, el ejercicio físico contribuye a mantener tus oídos saludables.
Si alguna vez notas que tienes dificultades para oír, es importante que acudas a un centro auditivo para realizarte una revisión. Realizarse una audiometría a tiempo puede ayudar a detectar cualquier pérdida auditiva antes de que sea demasiado tarde.
Recuerda, el 3 de marzo es el Día Mundial de la Audición, una fecha impulsada por la OMS con el objetivo de concienciar a la población sobre la importancia del cuidado auditivo. Si bien la pérdida auditiva relacionada con la edad es inevitable, la pérdida auditiva por exposición al ruido es completamente prevenible. Proteger tus oídos es una inversión para tu bienestar futuro.
El cuidado auditivo no solo mejora la comunicación, sino que también beneficia tu salud mental, desarrollo del lenguaje y tus relaciones personales. ¡Cuida tu audición, es el único par de oídos que tendrás toda tu vida!
Aquí hay un enlace donde puedes ver más información de un test para checar tu audición